Un techo para mi país Uruguay
El proyecto
¿Cómo trabajamos?
Modelo de Intervención Social
El proceso histórico de desarrollo y crecimiento del proyecto Un Techo para mi País y la experiencia adquirida en los once años de trabajo junto con las familias más excluidas socialmente de Latinoamérica, ha tenido como consecuencia principal el desarrollo coherente de un modelo de intervención social de excelencia, sobre el cual se planifica el trabajo de la organización.El Modelo de Intervención Social comprende la realidad de los asentamientos y de las familias que viven en ellos desde el marco teórico de la vulnerabilidad social. De esta manera, se han diseñado estrategias de intervención que apuntan a provocar un cambio significativo en la condición de vulnerabilidad de las familias de los asentamientos, que les permita contar con herramientas y capacidades efectivas para superar su condición de pobreza y salir de los asentamientos de forma autónoma.
El Modelo de Intervención cuenta con tres etapas de trabajo que consisten en: Construcción de Viviendas de Emergencia -primera etapa que promueve una solución transitoria a un problema de emergencia habitacional-, una segunda etapa de Habilitación Social –para potenciar las habilidades de la comunidad hasta empoderarlas de su propio desarrollo-, y culmina con la tercera etapa de Vivienda Definitiva como reflejo de la autosustentabilidad.
Construcción de viviendas de emergencia
En la primera etapa, nuestros esfuerzos se orientan a otorgar una solución temporal a la situación de emergencia habitacional a través de la construcción de viviendas de emergencia. Esta experiencia también constituye la “puerta de entrada” para que muchos jóvenes voluntarios, que no han tenido la oportunidad de acercarse a la realidad de los asentamientos, se vinculen desde la acción con las comunidades más pobres.Mediante el proceso de construcción se establecen los primeros vínculos de confianza con la comunidad al validar una relación que nos permite el posterior trabajo continuo en las comunidades.
La vivienda de emergencia es una casa de madera prefabricada, con techo a dos aguas de chapas de zinc, de dieciocho metros cuadrados. Se construye sobre la base de dieciocho pilotes que la aíslan del suelo y la protegen de la humedad. Tiene una durabilidad promedio de siete años, y puede ser edificada en dos días por una cuadrilla de ocho a diez voluntarios, en conjunto con la familia protagonista.
Habilitación Social
En esta fase se trabaja junto con las familias y comunidades que viven en el asentamiento, buscando el desarrollo de sus habilidades y competencias, siempre orientado a generar estrategias para disminuir la vulnerabilidad social. Concebimos así una forma de superar la condición de pobreza de forma autónoma al aprovechar las oportunidades que ofrecen el Estado, el mercado y la sociedad. Paralelamente, se pretende profundizar el espacio de interacción entre los voluntarios y la comunidad, por medio de un trabajo constante en distintos planes, que se orientan a desarrollar el compromiso mutuo en el desafío de Un Techo para mi País de terminar con los asentamientos en nuestro país y continente.Los planes que se desarrollan son:
Plan Comunitario Mesa de Trabajo. La Mesa de Trabajo es el primer proyecto de trabajo en el asentamiento. En términos generales, consiste en la creación de un espacio permanente de intercambio entre la comunidad y la organización. Los principales fines que se persiguen desde allí son la formación de líderes dentro de cada asentamiento, que se empoderen del desarrollo y el surgimiento de los temas de interés para el lugar. Una vez determinadas las inquietudes, se impulsa la implementación de los distintos planes y la formación de líderes comunitarios que sean agentes propulsores del desarrollo en la comunidad. Planes de Educación. A través del Espacio Educativo y el Espacio Joven se apoya, refuerza y potencia el aprendizaje de los niños y jóvenes del asentamiento. Se trabaja desde el reconocimiento y potenciación de habilidades en el niño, a través de actividades de educación no formal, lúdicas y recreativas, que apuntan al desarrollo cognitivo del mismo desde una perspectiva integral. Plan de Salud. Este plan trabaja desde la promoción de la salud y prevención de enfermedades. Tiene también como objetivo potenciar las redes de salud de los asentamientos con el fin último de promover el desarrollo integral de la calidad de vida de los vecinos. Plan de Fomento Productivo. Este plan consiste en la ejecución de dos programas: Programa de Microcréditos y Capacitación en Oficios. El otorgamiento de microcréditos tiene como objetivo desarrollar el capital social y humano a través del apoyo e incentivo económico, apoyando así iniciativas rentables que permitan incrementar el bienestar de las familias con menos recursos. Se apunta a la sustentabilidad de los vecinos a través del préstamo. A nivel del asentamiento se pretende la integración de las personas, desarrollando vínculos de confianza y cooperación.El Plan de Capacitación en Oficios busca potenciar las habilidades de los vecinos al brindarles herramientas desde la educación, reconociendo que el nivel de instrucción es uno de los factores más influyentes en la formalidad del trabajo, lo que a su vez incide en la calidad del trabajo y en los ingresos percibidos. De esta manera, el plan pretende ser un puente para las personas que abandonaron sus estudios y los espacios formales de formación. Para esto, proponemos adentrarnos en la realidad de los asentamientos en los cuales se trabaja para conocer los intereses, las inquietudes y las necesidades de sus habitantes y, de esta forma, poder conectar las particularidades de cada asentamiento con la oferta del mercado laboral de su zona. Plan Jurídico. Este pretende ser un puente entre la Justicia y quienes encuentran difícil su acceso. Abarca tanto el ámbito de la formación como la solución de conflictos particulares y colectivos de la comunidad, entendiendo que el principal problema de los vecinos de los asentamientos es el desconocimiento de sus derechos y deberes. La misión de nuestro plan, en un programa de intervención participativo y no asistencialista, consiste en incentivar el conocimiento de los derechos y fomentar su ejercicio a través de los sistemas formales que el sistema legal estatal dispone para ello. Plan Agricultura Urbana. El plan apunta a incrementar y fortalecer los conocimientos y habilidades de los vecinos en la promoción e implementación de huertas para mejorar los niveles de seguridad alimentaria y nutrición de las familias. Asimismo, se busca desarrollar y fortalecer valores tales como la dignidad en el trabajo, la capacidad de trabajo en equipo, la confianza, la cooperación y la autogestión.
